(Un viaje iniciático por El Bierzo y Ancares)

«El mundo es una alucinación compartida.»
Terence McKenna.

«El ego acaba siempre por corromper cualquier cosa para sus propios fines, incluyendo la espiritualidad.»
Chögyam Trungpa.

«Juzgamos a los demás porque no nos atrevemos con nosotros mismos.»
Oscar Wilde.

«Tu verdad aumentará en la medida que sepas escuchar la verdad de los otros.»
Martin Luther King.

«El tiempo no es oro; el tiempo es vida.
El sistema está roto y perdido, por eso tenéis futuro.
Somos naturaleza. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe.
¿Tenemos mucho tiempo libre para vivirnos, o pedimos constantemente que nos vivan?
¡No hemos aprendido a vivir!
Hay una cosa que me preocupa: hasta qué punto se están destruyendo valores básicos.
No hablo ya de derechos humanos, sino de la justicia, la dignidad, la libertad, que son constitutivas de la civilización.
Deberíamos vivir tantas veces como los árboles, que pasado un año malo echan nuevas hojas y vuelven a empezar.
Porque es tocando fondo, aunque sea en la amargura y la degradación,
donde uno llega a saber quién es, y donde entonces empieza a pisar firme.
Qué importa mi boca cerrada, ¡cuando piensas con el alma te oyen!
La vida es un arder y el que no arde no vive.»
José Luis Sampedro.

«No pasa nada si crees que es más espiritual ser vegetariano, hacer yoga o dejar de ver la televisión. Pero sentirte superior o juzgar a alguien por no hacerlo es una trampa del ego.»
Mooji.

«Nadie ve los árboles. Vemos los frutos, vemos las nueces, vemos la madera, vemos la sombra, o el hermoso follaje otoñal, pero los árboles son invisibles.»
Richard Powers.

«El agradecimiento es la memoria del corazón.»
Lao Tsé.