(Un viaje iniciático por El Bierzo y Ancares)

«Y ahora detrás de esta hoja
me voy y no desaparezco:
daré un salto en la transparencia
como un nadador del cielo,
y luego volveré a crecer
hasta ser tan pequeño un día
que el viento me llevará
y no sabré cómo me llamo
y no seré cuando despierte:
entonces cantaré en silencio.»
(Fragmento de: De Estravagario, 1958)
Pablo Neruda.

«Se arremolinan mis ojos
al ver la hojas llevadas por el viento,
pocos… muy pocos, son los fantasmas
en calles somnolientas,
bajo nubes de árboles caminan mis días
acercándose al invierno.
En esta noche de otoño…
me persiguen las sombras
y el cielo lejos, sin nubes/
se pinta en mi presencia
azul, gris blanco,
noche violeta, noche parda en el tiempo
insípida de estrellas
mas con oro en sus sienes,
dora, dora la vida
con efluvia natura.«
(Fragmento de: Bella noche de otoño)
Aneudis Pérez.

«El primer sorbo de la copa de la ciencia te vuelve ateo, pero en el fondo del vaso Dios te está esperando.»
Werner Heisenberg.

«Al que en la vida una vez
mira la fe ya perdida
que acarició su niñez
y la terrible vejez
siente venir escondida;
quien contempla la ilusión
de su esperanza soñada
muriendo en el corazón
al grito de la razón
¿qué es lo que queda?… ¡nada!…»
(Fragmento de: El otoño de la vida)
Rosalía de Castro.

«Si estás deprimido estas viviendo el pasado.
Si estás ansioso estás viviendo el futuro.
Si estás en paz estás viviendo el presente.«
Lao Tsé.

«Los indicadores más claros de que seguimos identificados con el ego es creernos en posesión de la verdad.»
Borja Vilaseca.

«Puesto que apliqué mis labios a tu copa llena aún,
y puse entre tus manos mi pálida frente;
puesto que alguna vez pude respirar el dulce aliento
de tu alma, perfume escondido en la sombra.
Puesto que me fue concedido escuchar de ti
las palabras en que se derrama el corazón misterioso;
ya que he visto llorar, ya que he visto sonreír,
tu boca sobre mi boca, tus ojos en mis ojos.
Ya que he visto brillar sobre mi cabeza ilusionada
un rayo de tu estrella, ¡ay!, siempre velada.
Ya que he visto caer en las ondas de mi vida
un pétalo de rosa arrancado a tus días,
puedo decir ahora a los veloces años:
¡Pasad! ¡Seguid pasando! ¡Yo no envejeceré más!
Idos todos con todas nuestras flores marchitas,
tengo en mi álbum una flor que nadie puede cortar.
Vuestras alas, al rozarlo, no podrán derramar
el vaso en que ahora bebo y que tengo bien lleno.
Mi alma tiene más fuego que vosotros ceniza.
Mi corazón tiene más amor que vosotros olvido.
(Plenitud)
Víctor Hugo.

«En la ausencia sin deseo
en la soledad desnuda
en las escalinatas de la muerte
escribo tu nombre.
En la salud reencontrada
en el riesgo desaparecido
en la esperanza sin recuerdo
escribo tu nombre.
Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para cantarte
Libertad»
(Fragmento de: Libertad)
Paul Eluard.