(Un viaje iniciático por El Bierzo y Ancares)

«Al ver variados colores
del verde al marrón intenso
la naturaleza inspira
en ti profundo respeto.
Olvidaste la congoja
la ira y el sufrimiento,
y van cayendo las hojas,
y al verte feliz yo me alegro.»
(Los colores del otoño)
Rubén Sada.

“Nada es más fugaz que la forma exterior, que se marchita y se altera como las flores del campo en la aparición de otoño”
Umberto Eco.

«El otoño es del corazón y en él se queda para siempre»
Alfonso Sola González.

«El otoño ha dejado ya sin hojas
los álamos del río.
El agua ha adormecido en plata vieja
al polvo del camino.
Los gusanos se hunden soñolientos
en sus hogares fríos.
El águila se pierde en la montaña;
el viento dice: Soy eterno ritmo.
Se oyen las nanas a las cunas pobres,
y el llanto del rebaño en el aprisco.
La mojada tristeza del paisaje
enseña como un lirio
las arrugas severas que dejaron
los ojos pensadores de los siglos.«
(Ritmo de otoño – fragmento)
Federico García Lorca.

«De la naturaleza el primer verde es oro,
su matiz más difícil de asir;
su más temprana hoja es flor,
pero por una hora tan sólo.
Luego la hoja en hoja queda.
Así se abate el Edén de tristeza,
así se sume en el día el amanecer.
Nada dorado puede permanecer»
(Nada dorado puede permanecer)
Robert Frost.

«Una mujer es bonita,
no por algo tan efímero como su semblante,
sino por la transferencia de su alma
y el alo que la envuelve, tan incesante.
Por la niña inquieta que lleva dentro,
por los momentos que ella comparte,
por los sueños que va cazando,
como mariposas bajo un sol radiante.
Y su aroma desprende deseo,
deseo de ser importante,
de dejar de ser invisible,
para ese hombre que no la ve excitante.
Porque su belleza está apagada,
encerrada dentro de alguna parte,
y ella muere en el intento,
de atraerlo como a una polilla,
a la luz que brilla dentro de su arte»
(Efímera Belleza)
Montserrat García Pino.