(Un viaje iniciático por El Bierzo y Ancares)

«Cualquier ser de la naturaleza está satisfecho de sí mismo cuando transita por el camino apropiado. Y un ser racional transita ese camino adecuado cuando no consiente en admitir representación alguna falsa o incierta, cuando dirige sus impulsos solamente hacia el bien común, cuando limita los deseos y las aversiones en la medida que dependen de él mismo.»
Marco Aurelio.

«Una nación de ovejas engendrará un gobierno de lobos.»
Edward R. Murrow.

«No eres tu cuenta bancaria, ni tu ambición. Tampoco eres ese montón de arcilla fría con una gran panza que dejas atrás cuando mueres. Ni eres tu colección ambulante de desórdenes de personalidad. Tú eres espíritu, eres amor.»
Anne Lamott.

«La regla de la arquitectura es hacer las cosas con amor y obsesión en gran proporción.»
Miguel Fisac.

«La luz más preciosa es la que te visita en tu hora más oscura.»
Mehmet Murat İldan.

«Hemos visto, ¡alegría!, dar el viento
gloria final a las hojas doradas.
Arder, fundirse el monte en llamaradas
crepusculares, trágico y sangriento.
Gira, asciende, enloquece, pensamiento.
Hoy da el otoño suelta a sus manadas.
¿No sientes a lo lejos sus pisadas?
Pasan, dejando el campo amarillento.
Por esto, por sentirnos todavía
música y viento y hojas, ¡alegría!
por el dolor que nos tiene cautivos
por la sangre que mana de la herida
¡alegría en el nombre de la vida!
Somos alegres porque estamos vivos.»
(Viento de otoño)
José Hierro.